La filosofía de la escuela
Abundan los profesionales con conocimientos de marketing.
Escasean las mentes con criterio estratégico y astucia.
¿Cuántos cursos has hecho ya? ¿Cuánta pasta te has dejado?
¿Y?
¿Cómo va la cosa? Tienes faena pero sigue sin encantarte tu vida, ¿verdad?
No concibo un copywriting cargado de promesas infladas y fórmulas que, en el momento en que un mercado se sofistica, dejan de funcionar. Quizás soy psicópata, pero me preocupa más la sensibilidad con la que estudias un mercado y la audiencia a la que vas a ofrecerle algo.
Llevo años viendo a gente formarse una y otra vez sin que le acabe de ir bien.
Y no es porque no sean buenos escribiendo. Es porque nadie les enseñó a pensar antes de escribir.
Por eso monté esta Escuela: no para enseñar de cero, sino para profesionalizar lo que ya sabes hacer.